El Electrocardiograma de tu Manual
Un manual sano es un sistema vivo que bombea soluciones a toda la organización. Uno enfermo es un coste silencioso. Responde con total honestidad para obtener un diagnóstico preciso.
1. ¿Tu equipo consultó el manual para resolver la última reclamación importante?
2. ¿Es más rápido preguntar a un veterano que buscar en el manual?
3. ¿Tu manual contiene más de un 70% de texto (vs. diagramas, fotos...)?
4. ¿La última actualización fue hace más de un año (y no por una auditoría)?
Realizando diagnóstico...
Responde a las preguntas para conocer el estado de salud de tu manual.
Plan de Reanimación en 3 Pasos
Si tu diagnóstico es preocupante, no te alarmes. Aquí tienes el plan para resucitar tu manual y convertirlo en una herramienta que genere valor.
1. Cirugía Radical: Enfócate en el 20% que Importa
Un manual de 500 páginas es inútil. Uno de 10 páginas que resuelve los problemas más caros es un tesoro. Olvida la burocracia y céntrate solo en los procesos que impactan directamente en el cliente o en la cuenta de resultados.
Táctica Clave:
Haz una lista de tus 3 problemas más costosos (scrap, reclamaciones, devoluciones...). Ese es el índice de tu nuevo manual. Empieza por ahí.
2. Transfusión de Claridad: Hazlo Visual
El cerebro humano procesa imágenes 60.000 veces más rápido que el texto. Un procedimiento debe ser una ayuda visual, no un examen de literatura. La regla de oro: "una página, un problema".
Ejemplo: Un flujo vale más que mil palabras
3. El Sistema Nervioso: Créalo con tu Equipo
Un manual impuesto desde un despacho está muerto antes de nacer. El conocimiento real está en la planta. Los procedimientos deben ser creados y validados por las personas que los van a usar cada día.
Pregunta Clave para tu Equipo:
"Si tuvieras que enseñarle a un novato a hacer tu trabajo para que no cometa errores, ¿qué 3 cosas le mostrarías primero? Dibujémoslas."