El Arte de Empezar Pequeño para Ganar a lo Grande
El plan se divide en tres sprints de 30 días. Cada fase construye sobre la anterior, creando una inercia imparable. No intentes cambiarlo todo; mejora algo cada semana y no te detengas durante tres meses.
DÍAS 0–30
Fase 1: Estabilizar y Reducir el Caos
El objetivo es dejar de improvisar. No analices durante semanas; ataca el problema que más te duele (dinero, reputación) con acciones rápidas y visibles. Busca los "quick wins".
Tus Claves:
- Reuniones diarias de 10 minutos en la zona de trabajo (Gemba).
- Visualiza 2-3 datos básicos en una pizarra (incidencias, paradas...).
- Prioriza lo que se puede cambiar esta misma semana.
DÍAS 31–60
Fase 2: Estandarizar para que la Mejora Perdure
Convierte tus "quick wins" en el nuevo método de trabajo. Un estándar no es un PDF; es una ayuda visual creada por y para el equipo que realiza la tarea.
Tus Claves:
- Crea SOPs de una página con más fotos que texto.
- Forma al equipo con micro-sesiones en el puesto de trabajo.
- Mide el % de cumplimiento del nuevo estándar.
DÍAS 61–90
Fase 3: Escalar lo que ya Funciona
El error más común es buscar la siguiente mejora antes de consolidar la primera. Ahora toca replicar el éxito. Demuestra el valor y expande el método a otro turno, línea o departamento.
Tus Claves:
- Presenta los resultados con datos reales a toda la empresa.
- Aplica el mismo método en un área similar para duplicar el impacto.
- Diseña el roadmap del siguiente trimestre con las lecciones aprendidas.
“Una empresa de mecanizado aumentó la disponibilidad de su línea un 15% en 45 días. En el día 90, presentaron su propio dashboard de mejora al cliente… sin ayuda externa.”